
Comunicación Animal: Cuando la información se convierte en transformación
- karismanimal
- hace 13 horas
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Existe una creencia extendida de que la comunicación animal es una herramienta para "solucionar" problemas de forma externa, casi como si el comunicador pudiera reprogramar el comportamiento de un compañero no humano. Sin embargo, la realidad es mucho más honesta y, a la vez, mucho más exigente
Poner luz en la oscuridad
La comunicación animal no soluciona nada por sí misma. Su verdadera misión es aportar claridad donde hay incertidumbre. Es un proceso de escucha profunda que busca comprender cómo se siente el animal, qué procesos internos está viviendo y qué nos está intentando transmitir con su comportamiento o su estado físico.
Es, en esencia, poner luz en la oscuridad: transformar el "no sé qué le pasa" en una hoja de ruta comprensible basada en su propia vivencia.
Del mensaje a la acción
Una comunicación bien ejecutada nos entrega una información valiosa, pero esa información es estática si no se acompaña de una voluntad de cambio. Aquí es donde el papel del guardián se vuelve fundamental:
Implicación: El humano deja de ser un espectador que espera resultados para convertirse en el agente del cambio.
Responsabilidad: A raíz de lo que el animal expresa, somos nosotros quienes debemos ajustar el entorno, revisar los hábitos o buscar el apoyo profesional (veterinario, etológico, etc.) que la situación requiera.
Compromiso: Entender al animal es solo el primer paso; el segundo es honrar esa información mediante acciones concretas.
Conclusión
La comunicación nos da el mapa, pero son los guardianes quienes deben recorrer el camino. Sin la implicación activa de la familia, el mensaje se queda en palabras. Con ella, el vínculo se transforma y el bienestar real del animal comienza a florecer.



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